“…lo preocupa al gobierno, desde su torre de marfil, no son las injusticias, ni paliar los perversos efectos de este endiablado sistema financiero que siempre se ceba con los más necesitados, lo que les preocupa es ganar titulares con los que dulcificar su escasa sensibilidad social…”
Para ilustrar este artículo explicaré un caso real de cómo se traduce el código de buenas conductas que el gobierno aprobó para ayudar a las familias con problemas hipotecarios:
Una familia con problemas para hacer frente a una hipoteca que dobla el valor actual del piso, el banco deniega la dación, pero a cambio ofrecen una carencia fija durante tres años –solo pagarían intereses durante tres años pasando de pagar mil y pico euros a poco más de quinientos-, dicha carencia pasa por una premisa: firmar una nueva hipoteca en la que pasarían de tener un diferencial de Euribor más 1,5 a Euribor más 3,8, es decir, de aquí tres años pagarían una cuota mensual de más de 2.500 euros…
¿Este tipo de prácticas no recuerdan al comportamiento codicioso e inmoral que ha atrapado a miles de ciudadanos en una espiral de deudas?, ¿qué sentido tiene este código de buenas conductas “impuesto” por el gobierno al sistema financiero?, parece que lo preocupa al gobierno, desde su torre de marfil, no son las injusticias, ni paliar los perversos efectos de este endiablado sistema financiero que siempre se ceba con los más necesitados, lo que les preocupa es ganar titulares con los que dulcificar su escasa sensibilidad social…¿ y a la banca?, pues mantener fuera de sus balances unas hipotecas basura durante tres años, momento en el cual se harán con un inmueble que probablemente habrá aumentado de valor respecto al día de hoy…lo que le ocurra a esa familia parece ser algo irrelevante para las instituciones…
José Rosiñol Lorenzo



